Liz, Dony y ¿Sam?
Un amor muy sincero…
Liz: Amor, esta noche no podré verte tampoco. Llegaron unos familiares de visita y como comprenderás debo atenderlos…
Dony: Ok. Mi cielo. No te preocupes… pero, ¿necesitas ayuda? Cualquier cosita me avisas y yo volando estoy allá.
Liz: No bebé. Gracias, pero ya tenemos todo bajo control… o eso creemos. Ya mi mamá está preparando la cena, y yo encargándome de las habitaciones.
Dony: ay, mi vida debes estar cansada. Pero si terminas temprano, ¿crees que podamos vernos aunque sea quince minutos? Ya llevamos una semana sin vernos, te extraño demasiado preciosa. Quiero verte….
Liz: Bebé y ¿cómo hago? ¿Dejo que mi mamá se encargue de todo?.. No, amor no puedo… debo ayudarla. Ya tendremos suficiente tiempo.
Dony: Está bien, entiendo mi vida. Disculpa mi egoísmo.
Liz: tranquilo cielo. Te amo, y tiempo es lo que más nos sobra…
Dony: sí linda, pero yo quiero verte. Necesito besarte, abrazarte… siento un vacío horrible… y eso que es una semana. ¿Qué tal si nos vemos mañana? Puede que tengas un chance libre…
Liz: No, no cielo. Mañana me toca cuidar a Sam , ¿recuerdas?
Dony: ¿Sam?. Y ese quién es… No me dijiste nada.
Liz: mmmm cómo que no, claro que te dije. Sam es el hijo de una amiga de mi mamá y yo lo voy a cuidar el domingo… Me van a pagar cielo, es un trabajo.
Dony: Ok bebé… Claro, trabajo es trabajo. Bueno.. será el lunes que nos veamos..
Liz: sí mi cielo. Yo te llamo cualquier cosa, ok? No te preocupes por mí.
Dony: Te amo mi amor. No lo olvides.
Liz: no lo olvido… Ah! Y yo te amo más. Te amo, te amo , te amoooooo...
Al día siguiente, Dony llega a la casa de Liz, con un ramo de flores frescas chocolates para ella y para su mamá, y para el pequeño Sam, unos dulces. Toca la puerta y lo recibe la madre de Liz (Jenna), que no lo conoce aún.
Jenna: ¡Hooooooola! Tú debes ser Sam. ¡Cómo creciste! Tu madre, no me había dicho lo grande y guapo que estabas… Pasa, te estabamos esperando. Liz ya se termina de arreglar. Por cierto, muy lindo el anillo. ¡Divino! (risas)


